Consejos para bajar la presión de los gastos inmobiliarios del despacho


Consejos para bajar la presión de los gastos inmobiliarios del despacho


Ha llegado el momento de apretarse el cinturón. Nadie mejor que tú conoce las cargas económicas de tu actividad profesional, por lo que la pregunta es si estamos utilizando una adecuada gestión de nuestros recursos. Antes de descender a los gastos concretos, cuyo recorte será en muchos casos el chocolate del loro, debemos redimensionar el espacio de trabajo para adecuarlo a nuestras necesidades.

Si el despacho está en propiedad, poco o nada podremos actuar sobre esta variable, excepción hecha de alquilar una parte a modo de coworking (compartir despacho) o venderlo para buscar otra sede más económica que nos deje una plusvalía. Esta opción suele ser pan para hoy hambre para mañana, ya que tiene como contrapartida factores negativos; una peor localización o la necesidad de realizar inversiones para adecuarla a nuestras necesidades. Ahora bien, si tenemos el despacho en alquiler la capacidad de maniobra es mucho mayor. Nuestra primera acción debe pasar por analizar si necesitamos tantos metros cuadrados. Posible y erróneamente concluiremos que sí por la tendencia natural del profesional, similar a la del gas, a ocupar la totalidad del espacio disponible. 

Tras un segundo análisis más sosegado y realista, veremos que tenemos documentación y equipamiento prescindible y espacio desaprovechado. Un ejemplo: a día de hoy la inmensa mayoría de los despachos de abogados tienen implementados software de gestión. Sin embargo, por término medio los profesionales solo aprovecharan un 30% del potencial de dichos programas. Una vez hayamos redimensionado a la baja nuestro espacio vital, concluiremos en muchos casos que estamos pagando un alquiler excesivo en una coyuntura del mercado inmobiliario que nos ofrece dos alternativas; renegociar a la baja la mensualidad del alquiler o buscar otro local a mejor precio.


Los centros de negocios y el alquiler por horas

Al margen de la propiedad y el alquiler, cada vez están cobrando mayor auge otras alternativas, como los centros de negocios o el alquiler por horas, que pueden ser atractivas para los nuevos colegiados. El profesional puede disponer de un espacio a un coste más reducido que el que ofrece el mercado de alquiler tradicional y contar con servicios a bajo coste. Esto es posible ya que estos locales ponen a disposición del arrendatario el mobiliario y espacios comunes como salas de reuniones, profesionales de secretariado, gestión de correspondencia, etc.

Muchos de estos centros de negocios ofrecen además una segunda alternativa denominada oficina virtual, que puede ser de gran interés para los profesionales liberales con bajos recursos que opten por trabajar en sus domicilios o que simplemente deseen conciliar su vida familiar y profesional. Consiste en habilitar servicios externalizados tales como gestión telefónica, línea de Internet, transferencia de llamadas, gestión de correspondencia u otros en sede como la cesión de salas para reuniones, etc. Todo ello y según la modalidad elegida, por precios que oscilan entre los 30 y los 400 euros mensuales.