Los diez errores en las redes sociales que los despachos deben evitar


Los diez errores en las redes sociales que los despachos deben evitar


A juicio de la periodista Mercedes H. Gayo, las redes sociales son una realidad extendida entre los despachos de abogados. Sin embargo, ¿sabemos usarlas? ¿Somos capaces de extraer de ellas todo su potencial o, por el contrario, son un nuevo frente que puede producir riesgos en la reputación de los despachos? Para evitar estos riesgos, aquí van los diez errores que no deberías cometer.

1. No planificar

Las redes sociales exponen la imagen, la marca y la reputación de tu empresa a un público muy extenso y activo. ¿De verdad vas a lanzarte a usarlas sin planificar antes? Como numerosos casos han demostrado, no se trata sólo de estar en las redes sociales, sino de estar para algo. Por ello, los despachos de abogados deben implementar estrategias de social media concretas y adaptadas a sus necesidades.

2. Gestión no profesionalizada

Como cualquier ámbito, la gestión de las redes sociales requiere de un profesional especializado que sea capaz de extraer de ellas todo su potencial. Se trata de una labor que requiere un gran esfuerzo y que a menudo, especialmente en los despachos más pequeños, se ha visto minusvalorado dado el escaso impacto inmediato de las redes sociales en las cuentas del negocio. Por ello, se ha optado por encargar la gestión de las redes a un empleado de bajo nivel, o incluso, a cualquiera que esté dispuesto a ello. Y esto es un gran error.

3. Creer que todas las redes sociales son iguales

Un error muy presente en la gestión de las redes sociales es querer estar presentes en todas ellas pero con un mismo contenido, sin entender que cada red social responde a un público diferente y unas características propias que deben estar presentes también en la gestión que nosotros hagamos de ellas. ¿O crees que los 140 caracteres de Twitter son iguales que los post en Facebook o las recomendaciones de Linkedin? Debes saber cómo comunicarte en cada una de ellas.

4. No distinguir el perfil profesional vs. personal

Uno de los mayores debates abiertos en los social media es el de la diferenciación entre el perfil profesional de una empresa y el perfil personal de sus miembros, o en concreto, donde están los límites de cada uno de ellos. Planteemos un caso: un abogado que utiliza Twitter de forma personal y, por tanto, comentando todo tipo de noticias, incluidas las más ideológicas o conflictivas, pero que sin embargo incluye en su biografía su pertenencia a un determinado despacho, ¿está haciendo un uso profesional o por el contrario es algo estrictamente personal y tiene total libertad en cuanto al contenido?

5. Publicar por publicar

Las redes sociales son una gran oportunidad para que tu despacho lance mensajes y contenidos que, de otra forma, dificilmente podrían llegar a su público objetivo. Aprovéchalo. Por ello, evita simplemente retwittear o enlazar con publicaciones ya realizadas o limitarte a recomendar el contenido de otros. Como señala Lidia Zommer, directora de Miranda 360º marketing para abogados, "si te limitas a retwittear contenidos de los demás y a conversar, conseguirás relaciones, quizás te consideren muy majo, pero dificilmente te verán como alguien al que acudir con un problema. Para conseguir credibilidad debes crear contenidos propios, de calidad y enfocados a tus objetivos".  

6. No interactuar

Si hay una característica que define a las redes sociales es la de su bilateralidad: frente a otros medios, estas redes son una herramienta perfecta para fomentar el contacto y las relaciones con los clientes, ya sean actuales o futuros. Como señala Lidia Zoomer, "si usas a las redes como un canal informativo sin aprovechar la interactividad estarás infrautilizando la herramienta". 

7. Entrar en polémicas

Las redes sociales son espacios abiertos en los que hay una pluralidad de opiniones y valores enfrentados. ¿De verdad tu despacho quiere cerrarse las puertas a un determinado público sólo por comentar una determinada noticia polémica? Reflexiona antes de entrar en enfrentamientos ideológicos, religiosos, políticos... y evitar herir sensibilidades que puedan cerrarte las puertas a clientes potenciales. Antes de hacer un comentario analízalo, separa tus propias ideas y sensibilidades y piensa en lo que le conviene a tu negocio. 

8. No tener un plan de crisis

Pese a todo, es muy posible que en un determinado momento tu despacho se vea envuelto en una pequeña crisis de reputación en las redes sociales. Conversar con tantas personas en un canal tan interactivo puede provocar malentendidos y ataques que en cualquier caso requieren de una respuesta por parte del despacho. Nunca los ignores o evites contestar, porque con ello sólo conseguirás que el problema se acrecente. Para ello es fundamental el desarrollo de un plan de crisis que debe incluir siempre el dar una respuesta individual y personalizada a los usuarios y, a ser posible, remitirlo a una vía privada de comunicación. 

9. No aprender

Las relaciones "virtuales", las crisis o incluso los consejos de los profesionales deben ayudarnos a aprender y a profundizar cada vez más en esa búsqueda de valor que pretendemos para el despacho. Por ello, una de las principales misiones que debe hacerse en la gestión de las redes sociales es la de ser capaz de analizar los resultados utilizando para ello alguna de las herramientas que actualmente existen. 

10. No disfrutar

Por último, no te olvides de disfrutar. Las redes sociales son un espacio abierto a las relaciones humanas, al contacto personal, a la interactividad. Aprende a disfrutar de su rapidez, de su viralidad, de su capacidad informativa, de su componente persuasivo, de su enorme potencial. Ese disfrute, no lo olvides, se verá también reflejado en tu despacho.